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La vida de la mayoría de los individuos de edad avanzada se enriquece por la presencia de personas que cuidan de ellos y a quienes estos se sienten cercanos.
"La familia es todavía la fuente primaria de apoyo emocional y en la edad avanzada tiene sus propias características especiales.  Ante todo, es probable que sea multigeneracional, la mayoría de las familias de las personas de edad avanzada incluyen por lo menos tres generaciones, muchas alcanzan cuatro o hasta cinco.  La presencia de tantas personas es enriquecedora pero también crea presiones especiales.  Además, la familia en edad avanzada tiene una historia larga, que también presenta sus más y sus menos.  La larga experiencia de afrontar tensiones puede dar confianza a estas persona en el manejo de cualquier situación que la vida ponga en su camino.  Por otra parte, muchos ancianos aún están resolviendo asuntos inconclusos de la niñez o de la edad adulta temprana.  Muchos eventos de la vida son especialmente típicos de las familias de edad avanzada (aunque no se limitan a ellas): volverse abuelo o bisabuelo, retirarse del trabajo y perder al cónyuge.   Las relaciones personales especialmente con los miembros de la familia, continúan siendo importantes bien entrada  la vejez".  (PAPALIA, op. cit. 613).
En lo que se refiere a la vida conyugal en la Tercera Edad se ha encontrado que " las parejas casadas que todavía están juntas en sus 60 años tienen mayor probabilidad que las parejas de edad intermedia de considerar su matrimonio como satisfactorio.  Los esposos de edad avanzada valoran el compañerismo y la expresión abierta de los sentimientos como también el respeto y los intereses comunes"(ibidem ).
Las relaciones entre hermanos son los lazos afectivos más largos que tienen las personas durante su vida; " ... más del 75% de edad cuentan con un hermano o hermana, estos desempeñan roles importantes en las redes de apoyo de los ancianos" (ibidem, 614).
De manera general las relaciones personales en la tercera edad se dan de la siguiente manera:
"*Las relaciones son muy importantes para los ancianos, como para las personas de todas las edades.  La familia aún es la fuente primaria de apoyo emocional.
* Cuando la expectativa de vida crece lo mismo sucede con la longevidad potencial del matrimonio.  Los matrimonios que subsisten hasta el final de la edad adulta tardía (en especial la primera parte de este periodo) tienden a ser relativamente satisfactorios, pero las dificultades surgen en los aspectos de personalidad, salud y cambio en los roles, que pueden requerir ajustes de ambas partes.
* El divorcio no es muy común entre las personas de edad.
* Volver a contraer nupcias al final de la edad adulta tiende a ser una experiencia positiva.  Los viudos ancianos tienen más posibilidad de casarse que las mujeres en la misma condición, esto se debe a los mitos y prejuicios que se han visto en otros apartados anteriores.
* Las personas que viven sin casarse por largo tiempo parecen ser más independientes y menos solitarias que aquellas típicas de su edad.
* Muchas personas de edad permanecen sexualmente activas aunque el grado de tensión sexual por lo general son más bajas que en los adultos jóvenes.
* Con frecuencia las relaciones entre hermanos se vuelven más estrechas al final de la vida que a comienzos de la edad adulta.  En particular las hermanas hacen el esfuerzo de mantener estos lazos.
* La amistad es importante para el disfrute inmediato, para la intimidad y para apoyar los problemas propios de la edad.
* Aunque, en general los padres ancianos y sus hijos adultos no viven juntos, se ven con frecuencia o mantienen contactos mutuos y se ofrecen ayuda.
* La presencia o ausencia de hijos no está asociada con compensaciones psicológicas o materiales importantes en la vejez.
* Los abuelos tienen lazos estrechos con los nietos y los ven con frecuencia, a menos que vivan demasiado lejos.  Por lo regular, los abuelos actuales no interfieren con la manera de criar a los nietos pero desempeñan un rol más activo en tiempos de crisis.  Los bisabuelos tienden a encontrar sus roles emocionalmente satisfactorios." (ibidem, 624).
En conclusión las relaciones familiares tienen gran importancia en la tercera edad ya que se ha comprobado que la salud física y psicológica se incrementa en personas cuyos lazos afectivos familiares son fuertes, en comparación con personas que por algún motivo tienen que vivir solos o lo que es peor en instituciones para ancianos donde no se mantienen lazos afectivos o estos son escasos o nulos.  Es por eso que se han incrementado los programas de desarrollo familiar (o al menos se ha intentado, donde el objetivo principal es que el anciano pueda convivir en convivencia con los miembros de su familia o que al menos estos lazos no se rompan por completo.

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